¡Viva el sistema universitario americano y su largo "Spring break"! Aprovechando estos maravillosos 10 días de vacaciones, me he montado un viajecito en coche con dos amigos. Julia, Matt, el coche-bañera y yo nos vamos mañana al parque nacional de Canyonlands, en Utah, parando una noche en Las Vegas (y tal vez con paradas adicionales en Arches, Zion y Lake Powell, ya se verá). ¡Hasta el 1 de abril, gentes!viernes, marzo 23, 2007
Spring break
¡Viva el sistema universitario americano y su largo "Spring break"! Aprovechando estos maravillosos 10 días de vacaciones, me he montado un viajecito en coche con dos amigos. Julia, Matt, el coche-bañera y yo nos vamos mañana al parque nacional de Canyonlands, en Utah, parando una noche en Las Vegas (y tal vez con paradas adicionales en Arches, Zion y Lake Powell, ya se verá). ¡Hasta el 1 de abril, gentes!martes, marzo 20, 2007
Stanford Report (1)
Se acabó el trimestre de invierno, y con él mis prácticas en el Stanford News Service, donde me lo he pasado como una enana entrevistando a científicos de la universidad. He aquí algunos de mis artículos, que ya han sido publicados en la publicación semanal Stanford Report:
Hay cuatro artículos más que están esperando a ver la luz. Ya actualizaré cuando salgan.
miércoles, marzo 14, 2007
De lechugas y otras hierbas

Lo que no me tiene tan indiferente es lo del vegetarianismo, que pese a que no ha sido científicamente probado que vaya relacionado con lo de “organic”, a mí me huele que es así. Y es que en Santa Cruz hay mogollón de vegetarianos. Viniendo de una sociedad muy carnívora (¡olé el jamón!), al principio me sorprendió ver la de opciones vegetarianas que había en todos los restaurante (“sustituye los huevos por tofu por sólo un dólar más”). Después me di cuenta de que algunos de los amigos que invitaba a cenar a casa eran vegetarianos y que, maldición, yo le había puesto un poco de embutido a todos los platos. Creo que más o menos he aprendido a preguntarles a mis invitados si tienen “dietary restrictions” antes de empezar a cocinar. Pero lo que todavía no he aprendido es a no ponerles cara de pena y decirles “pobrecilla/o, no sabes lo que te estás perdiendo”, o el gran clásico: “si pudieras probar el jabugo, te olvidabas de tus hierbas”. No se lo toman muy bien, como tampoco le mola a mi amiga Lisa que le diga “¡Vente a cenar! Siempre tendremos alguna zanahoria para ti” o a mi amigo Matt (que se viene conmigo y Julia en un road trip que hemos montado para estas inminentes vacaciones de primavera) cuando le amenazo con echarle trocitos de bacon en las comidas que prepararemos con el cámping gas. Mi otra amiga vegetariana, Rachel, tiene más aguante con mis bromas, pero es que ella es una vegetariana de mentirijillas, ya que a veces se zampa los trozos de frankfurt que pongo en mi deliciosa ensalada de patatas.
No sé, tal vez la falta de proteína va asociada con una pérdida del sentido del humor… o tal vez mis guasas no tienen ni puta gracia. La verdad es que ya podría ser más buena con mis amigos vegetarianos, porque son vegetarianos buenos, del tipo “live and let live”, no de la clase de los que tienen que evangelizar a los demás sobre su maravillosa opción alimentaria (que de esos también los hay, que me lo han contado).
lunes, marzo 12, 2007
Moda californiana
De repente hace un calor de la hostia en Santa Cruz. De un día para otro, hemos pasado de la fría temporada de lluvias a estar a 25˚C y con un cielo sin nubes... coincidiendo con el cambio de horario primaveral, así que también tenemos una hora extra de luz por la tarde. Todo esto me ha animado a sacar las sandalias del armario y convertirme en una auténtica californiana. Porque aquí, las sandalias, o flipflops, son la pieza más esencial del vestuario. Los californianos las llevan en verano y en invierno, con frío o con calor. De hecho, el otro día fui a ver una ópera amateur del coro de mi universidad y había dos chicas que llevaban flipflops. "Elegantes" (o sea, negras, para ir a conjunto con el vestuario), pero sandalias al fin y al cabo.El siguiente elemento esencial en el vestuario californiano es la sudadera. La mayoría de las veces con las siglas de alguna universidad, o de las marcas surferas de moda. Y si lleva capucha, mejor. Entonces se le llama hoodie.
Hasta ahora he descrito dos piezas de vestuario unisex. El elemento diferenciador entre féminas y varones de Santa Cruz son los shorts (para ellos) y las falditas ligeras (para ellas), del tipo que yo me compré en India por cuatro chavos pero que a ellas les deben haber costado un pastón en las tiendas hippy-alternativa-pero-ahí-te-la-clavo que abundan por Pacific Ave., la calle comercial del pueblo. Y si hace mucho frío (pero mucho, ¿eh? Que yo he ido por la calle con abrigo y bufanda y ellos seguían con sus shorts), tanto ellos como ellas sustituyen shorts y falditas por jeans.
martes, febrero 27, 2007
Ciencia y sociedad
(Este post es una adaptación de una contribución que he escrito para un blog de ciencia sobre mi asistencia a la reunión de la AAAS del 15 al 18 de febrero)Tras los científicos, el grupo profesional más abundante en esta reunión es el de los periodistas especializados en ciencia, que en cada sesión suelen ocupar como mínimo una fila de asientos. Parece virtualmente imposible obtener una exclusiva de esta reunión, aunque la verdad es que pocas novedades se presentan aquí. Los conferenciantes acuden más bien a obtener una idea general sobre el estado actual de la investigación científica. Aun así, todos los medios americanos importantes han enviado por lo menos a un corresponsal, y lo que pasa aquí tiene amplia repercusión mediática. Hay también reporteros británicos, australianos, canadienses, franceses, austriacos, suizos e incluso chinos. Pero en los cuatro días que dura la conferencia, no localizo a ningún español, aparte del pequeño comité que ha venido en representación del Euroscience Open Forum (ESOF), un evento que pretende ser la respuesta europea a la reunión de la AAAS y que en el 2008 celebrará su tercera edición en Barcelona. Jordi Mas, del equipo organizador de ESOF 2008, me explica que no tienen ningún stand informativo, sino que están simplemente tanteando el terreno y repartiendo algunos folletos informativos antes de acudir formalmente a la reunión de la AAAS del año que viene, que será en Boston.
Se me ocurre que el equipo organizador de ESOF puede aprender mucho del éxito de los americanos en lo que respecta a involucrar al público en la investigación científica. A la reunión de la AAAS acuden un nada despreciable número de familias que han traído a sus niños a participar en los dos días de “Ciencia para las familias”, una exhibición interactiva que les muestra a los chiquillos que la ciencia es, al fin y al cabo, algo divertido. Asisto también a la grabación en directo de Science Friday, un programa científico semanal de la radio pública estadounidense de nada más ni nada menos que dos horas de duración, y observo como un grupo de estudiantes de secundaria han venido con preguntas preparadas para los invitados: asesores en el programa de la NASA que busca vida en Marte y estudiosos del descenso de crímenes violentos que se produjo en Estados Unidos en los años 90. La sofisticación de algunas de las preguntas de estos chavales me hace enrojecer recordando entrevistas en las que no me preparé el tema tan bien como ellos se lo han estudiado.
Otra actividad muy popular en la conferencia de la AAAS es lo que los americanos llaman networking, que es simple y llanamente “hacer contactos”. Aquí la timidez ha sido abolida: cualquier momento es bueno para iniciar una conversación trivial con aquel que esté a tu alcance (la calidad de la conservación es lo de menos: un tipo, al enterarse de que era veterinaria de formación, me preguntó cuál era mi animal favorito). La charla idealmente culminará en un intercambio de tarjetas profesionales. Nunca se sabe quién puede resultarte útil en tu carrera… Entre nosotros: odio el networking.
Y para los aspirantes a periodista científico, aún hay más: una feria de prácticas, organizada por la Asociación Nacional de Escritores Científicos. Al evento acuden 16 importantes revistas y gabinetes de comunicación que van desde Science y Nature hasta el departamento de prensa del laboratorio de física de altas energías Fermilab. Tras una breve presentación, en la que cada medio describe qué tipo de prácticas ofrece, se da una variante del speed-dating, en la que los reclutadores conceden entrevistas de cinco minutos cronometrados a los potenciales becarios. Al acabarse el tiempo, suena una alarma y los aspirantes abandonan la sala mientras los reclutadores apuntan sus impresiones. Empieza otra ronda: los futuros periodistas científicos entran de nuevo en la habitación y vuelven a esgrimir su mejor sonrisa con otro reclutador.
lunes, febrero 26, 2007
Visitantes pervertidos
martes, febrero 20, 2007
¡Artículo en El País!

El telescopio GLAST, que estará orbitando la Tierra a partir de noviembre
miércoles, febrero 14, 2007
¡¡¡¡Hortera!!!!

¿Qué es eso? ¿Acaso una mezquita entre los yates?

¡No! Es una casa flotante de cartón piedra con forma de mezquita (de veras, había un cartelito que ponía "no pasar, residencia privada"). Lo flipo.
martes, enero 30, 2007
El cheque
Un buen día volví a casa de las clases y me encontré con una carta de departamento de Student Business Services de mi universidad. "Tate", me dije, "ya se han equivocado y me han mandado a mí la factura de la matrícula de este trimestre en vez de enviársela a los de la Universidad de Indiana" (que son los que nos administran la beca en EE.UU.) Abro la carta y, en efecto, había un documento que mencionaba una cantidad de dólares bastante apabullante (8.101 dólares con 33 céntimos para ser exactos). Pero, al mirar el documento detenidamente...
¡Coñe, si se trataba de un cheque! "Alguna cabeza rodará en el departamento de Student Business Services por esta cagada", me dije, mientras empezaban a surgir las primeras tentaciones ("¿habrá manera alguna de que me lo pueda quedar?")
Por supuesto, no la había (aunque mi compañero de piso ya estaba frotándose las manos pensando en la mega fiesta que íbamos a organizar). Al final, después de comentárselo a la secretaria de mi máster, ésta habló con el departamento y me mandaron un mail excusándose por el error y pidiéndome que les llevara el cheque a la oficina.

¿Alguna vez habéis tenido que devolver 8.101 dólares caídos del cielo?
sábado, diciembre 16, 2006
Momentos de relax del fall quarter
Así que voy a hacer recapitulación de algunos momentos estrella del fall quarter en Santa Cruz.
1. Thanksgiving

Estos somos los que elaboramos el pavo: a mi izquierda, Jan; con camisa azul, Ewen (el chef) y Sarah, que puso la casa con su cocina gigante con dos hornos.
Y he aquí la perfección hecha pavo:
Lo que no sale en el artículo del Sentinel es que al final nos juntamos más de 20 personas en dos grupos bien diferenciados: los americanos - tranquilos, silenciosos- y los siete españoles (más un alemán), que éramos un escándalo. Sobretodo cuando David se apropió del baster (una especie de pipeta gigante que se utiliza durante la cocción de pavo para recoger los jugos que suelta el ave y volver a rociarla con ellos) y nos persiguió por el salón. Ante este espectáculo, mis colegas gringos optaron por refugiarse en la sala de estar jugando al Trivial. En fin, dos maneras diferentes de celebrar una fiesta…
2. Big Sur
El fin de semana de Thanksgiving, David y Santi, que habían venido de L.A., se quedaron un par de días más (los pobres Irenka & Diego y Raul se volvieron a sus respectivas ciudades porque tenían que estudiar para los finales o acabar trabajos varios). David había venido a Santa Cruz con la idea de ir de visita a San Francisco, pero Santi, que es un poco más agreste, tenía ganas de naturaleza. Y yo, la verdad, me inclinaba más por el plan de Santi. Así que sintiéndolo mucho por Davidillo (aunque él me ha asegurado unas cuantas veces que le encantó el cambio de planes), nos fuimos a Big Sur, que es una maravilla de zona de costa protegida al sur de Monterey. Qué alucine. Me muero de ganas de volver allá un fin de semana largo y acampar por ahí.

jueves, diciembre 14, 2006
Vuelve, a casa vuelveeeeee....
Estos señores son mis papás, que me vinieron a recibir al aeropuerto con una pancarta de bienvenida diseñada por mi hermano. Por si no se ve bien, es Governator levantando a peso dos "guarans catalans" (burros catalanes). Comprensiblemente, me dio la risa tonta cuando lo vi (y no fui la única persona en el aeropuerto a la que le pasó) y se me olvidaron las 17 agotadoras horas que me había pasado viajado (11 de ellas en un avión cargadito de bebés llorones. Angelitos).miércoles, noviembre 15, 2006
Cosas que estoy aprendiendo por aquí



Mi amigo David Perpiñán, que me conoció en mi época más borde y sociópata (cuando estaba estudiando veterinaria), me envió una vez un mail memorable. Yo había comenzado hacía poco mi segunda carrera y David me preguntaba: "María José, ¿cómo te va? Seguro que ya has hecho una única amiga, con la que te sientas en el fondo de la clase a criticar a todos los demás". Bueno, esto da una idea aproximada de cómo era yo en mi tierna juventud. Supongo que ya había mejorado bastante antes de venir para acá, pero igualmente empezar de nuevo en un país extraño te estimula las habilidades sociales.
2. Estoy aprendiendo que mi madre siempre tenía razón.
"Si no limpias, al menos no ensucies" + "Ahora tienes la habitación hecha unos zorros, pero verás que cuando vivas sola sí que te molestará el caos". Qué perlas de sabiduría me soltaba mi madre, y yo sin darme cuenta. ¡Cuánta razón tienes siempre, mamá! ¡Qué ganas me entran de gritarle esa primera frase a mi compañero de casa cuando deja restos de pomelo por toda la cocina, o los platos sucios en la pica durante días! ¡Y qué maruja me he vuelto, por Dios! El otro sábado dediqué toda la mañana a dejar la mencionada cocina como los chorros del oro... y peor aún... me entró un gustirrinín cuando la vi tan limpia y brillante... ¿es grave, doctor?
3. Estoy empezando a comprender el síndrome del emigrante
Yo una vez tuve un novio extranjero que era bastante gruñón. Me parecía que se enfadaba demasiado por nimiedades y siempre estaba criticando a los catalanes. Pero ahora entiendo que el estar en tierra extraña a veces te pone de los nervios. Hay días en los que todo lo de los americanos me parece mal. Por suerte, es bastante infrecuente.
viernes, noviembre 10, 2006
martes, noviembre 07, 2006
Cultural learnings from the US and A
El viernes fui a ver el estreno de la película "Borat: Cultural Learnings of America for Make Benefit Glorious Nation of Kazakhstan". Estaba el cine a reventar. Supongo que a estas horas la gente ya habrá leído suficientes reviews de la película como para que yo suelte otro, pero es que yo no quiero hablar de lo que pasaba en la pantalla. Prefiero comentar las reacciones de la gente del público. Tal vez precisamente por eso, por el añadido del gustirrinín de estar haciendo algo incorrecto, le esté gustando tanto esta película. Así lo describía el crítico de cine del Sentinel:
miércoles, noviembre 01, 2006
Halloween in Santa Cruz



(Este último disfraz es para los cinéfilos)
domingo, octubre 29, 2006
Fiat slug
El bichillo este mide un buen palmo de largo

Esta es Virginia, la chiquita madrileña que me cura del "homesickness" cada vez que me da. Un encanto, lástima que se le acaben las prácticas en febrero... ¡aunque con suerte encontrará trabajo en Silicon Valley!

Y aquí yo haciendo el tonto con el slug. La foto se la dedico a Irenka, a quien seguro que le da grima.

domingo, octubre 22, 2006
Especial surfistas
Estamos teniendo un veranillo de San Martín estupendo en Santa Cruz, hace un sol esplendoroso y mucho más calorcito que cuando llegué aquí en agosto. El buen tiempo y el hecho de que se esté celebrando el O'Neil Cold Water Classic esta semana me provocó que ayer mandara a la mierda trabajos y estudios y me pasara la mañana viendo la competición de surf. Al fin y al cabo, estoy hasta las narices de que cuando hablo con mis padres siempre se de la misma situación:
MAMÁ: Hija, explícame cosas. ¿Qué has hecho esta semana?
MJ: Nada mamá, estudiar, ir a las prácticas. De vez en cuando limpio la cocina, también.
MAMÁ: No puede ser. ¡Nunca le quieres contar nada a tu madre!
Pues mira, esta vez sí puedo explicarle algo: ¡mamá, he ido a ver a los surfistas! Y fue bastante impresionante, porque ayer había buenas olas y un montón de espectadores asomada al acantilado de Steamer's Lane. Pero como una imagen vale más que mil palabras, aquí van unas cuantas:



Fantástico, ¿no? Por supuesto, al ser Santa Cruz, me tocó tener a mi lado al típico loco del pueblo, que estaba mirando la competición sin parar de hablar y animar a los surfistas. Me dijo: "Oh, las voces de los megáfonos del concurso... las oigo cada noche en mis sueños". Ajá.
Mi diario, el Sentinel, le ha estado dando mucha cobertura a la competición y el miércoles llegó Gwen, la especialista en surf, super contenta por que había recibido un mail de Madrid donde le explicaban que la comunidad surfista española seguía su trabajo y traducía sus artículos en un blog, Surf Kultura. Nos miramos el blog las dos, le expliqué qué era lo que comentaban (ella no habla español) y creo que se quedó feliz para el resto de la semana (comprensible, pensar que los artículos que publicas en un diario local se los miran en la otra punta del mundo debe ser un buen masaje para el ego periodístico).
Y ya que hoy posteo (una vez a la semana, no está mal), aprovecho para añadir otro comentario sobre las diferencias americanos-españolitos:
6. A los americanos no les gusta hacer una pausa para comer
Me parece tremendamente triste, de un "workaholic" subido: en el trabajo, los estadounidenses no hacen ni una triste pausa de media hora para comer. No, en vez de eso agarran un sandwich, una ensalada o cualquier otro bocadito y se lo comen en su lugar de trabajo, los ojos fijos en la pantalla del ordenador. Así no hay quién socialice, joder, y cada día que voy al Sentinel me toca comer solita con mi diario en el comedor, que siempre está bastante vacío. Se lo comenté a Gwen y me dijo "I know... it looks pathetic, right?" (Lo sé. Es patético, no?). Y yo: "Well... "pathetic" is not the word that I was going to use... but now that you mention it... yes!" (Bueno, "patético" no es la palabra que iba a usar... pero ahora que lo comentas, sí) .
domingo, octubre 15, 2006
Embedded in America
Ya llevo casi dos meses aquí, así que ya es hora de que comience a hacer de reportera "incrustada" en los States y comente algunas diferencias entre los americanos y los españolitos que he notado por aquí. Por supuesto, se trata de los topicazos más evidentes, al fin y al cabo no llevo aquí suficiente tiempo para ser una experta en nada (y menos aún cuando me tengo que pasar el día en casa estudiando y me queda poco tiempo para socializar). Cuando le comenté el tema a Claas, me dijo que su amigo Kürsad, que había vivido muchos años en Nueva York, tenía la teoría de que los americanos hacían todo esto para evitar conflictos. Como aquí nunca sabes quién puede ir armado y quién no (mmmm, prefiero no pensar en esto), eres amable en exceso para evitar que nadie se enfade.
Claro que Kürsad vivía en Nueva York, y no en mi pueblito de 50,000 habitantes.
2. A los americanos les encanta iniciar conversaciones casuales
Además de saludarte con una sonrisa cada vez que estableces contacto visual (algo que me pone de buen humor), los americanos aprovechan cualquier ocasión (el autobús, estar esperando en una cola…) para hablar contigo de todo y nada. A mí me fascinan especialmente los cajeros del súper, que siempre me sueltan el “how are you doing today?”. Los del Safeway lo hacen con desgana, por obligación, pero lo del Trader Joe’s le imprimen más entusiasmo y una sonrisa de oreja a oreja. Será que están mejor pagados o que, como dice mi compañero de piso Jake, Trader Joe’s intenta vender la imagen de “somos tus amigos”. Pero a veces es excesivo: un cajero me preguntó si ya tenía planes para el fin de semana. En Barcelona hubiera pensado que quería ligar conmigo, pero aquí ya no sé qué creer.
De todas maneras, ésta es una de las características que más me gustan de los estadounidenses.
3. A los americanos no les gustan las palabrotas
Sí, soy mucho más mal hablada que el americano promedio. Ellos dicen "shoot" en vez de "shit" y "bloody" en vez de "fucking". Yo no utilizo sucedáneos.
4. Los americanos intentan abreviarte el nombre siempre que pueden
Situación típica:
Americano: What's your name?
Yo: María José.
A: What?
Y: Ma-rí-a-Jo-sé
A: I see. Can I call you María?
Y: No, my name is María José.
A: Mmm, too long. What about MJ? (pronúnciese "Em Jei")
Y: No. You can call me Eme Jota if you want, but not "Em Jei".
Llamadme borde si quereis. Pero a mí no me rebautizan.
5. Los americanos parecen llevar mejor la soledad
Será porque están más que acostumbrados a mudarse de un lugar a otro. Una compañera mía de clase me dijo: “cuando llego a un lugar nuevo, ya sé de antemano que me voy a sentir depre por estar solita y no conocer a nadie. Así que simplemente bloqueo estos sentimientos”.
También se quejan mucho cuando tienen a la familia de visita. Parece que creen que es un ataque a la independencia que obtuvieron a muy temprana edad (la mayoría a los 18). De momento, más de cuatro me han dicho “no, si me gusta que mi padre/madre/hermano esté por aquí, pero al final del día ya tengo ganas de que se larguen”.
A mí esto me parece muy exagerado. Con lo contenta que estaría si vinieran de visita os míos…
(Si este último comentario os ha dado la impresión de que estoy algo melancólica, no es sin fundamento. Ya empiezo a sentirme bastante homesick…)
domingo, octubre 08, 2006
Californians love their bumper stickers (2)
Tenemos un ganador. Y con muchísima ventaja, además. Esta mañana estaba volviendo a casa después de meterme un buen brunch entre pecho y espalda cuando he visto este coche y casi me he caído de la bici de la impresión. Así que he aparcado la bicicleta (sí, yo pedaleando; qué chiste. Pero de alguna manera he de evitar ponerme como una americana del MidWest, digo, como una foca). Qué artista el dueño de este coche. Es que no ha dejado ni un centímetro de la carrocería al descubierto. Todavía me pregunto por qué los californianos tienen esta necesidad de exhibir sus convicciones. Se aceptan vuestras teorías al respecto.
viernes, octubre 06, 2006
First rain (2)
Aprovecho también para presentaros a mi gata, adoptada este pasado martes. La quiero llamar Lola, si mi compañero de piso me permite.
