miércoles, noviembre 28, 2007

Se acabó Hawaïi

Ya he vuelto de O'ahu, el Benidorm de los japoneses. De veras, tenían invadida la isla de la misma manera que los alemanes tienen conquistada Mallorca: letreros en japonés, restaurantes japoneses (yummy-yum, cada vez me gusta más la comida asiática) e incluso réplicas de templos budistas de Japón. Pero ahora dejando a un lado la presencia nipona, ¡qué desgracia urbanística le han hecho a la pobre isla! Para muestra, una foto:

Honolulu, ¡qué fea eres!

Pero bueno, los (pocos) rincones más o menos salvajes que quedan en la isla son muy bonitos: las montañas volcánicas, recubiertas de jungla, las playas de agua azul-caribe y los arrecifes de coral, que están bastante machacados por los miles y miles de turistas que van a hacer submarinismo y los pisotean, pero siguen habiendo en ellos peces multicolores y tortugas marinas. Ví a una tortuga el segundo día que buceé y la verdad, qué emoción más grande me dio. Aquí encontraréis unas cuantas fotos del viajecito.

Otra pena fue que nos perdimos los dos concursos de surf (masculino y femenino) que se celebraban esos días en la costa norte de la isla. Se ve que las olas no eran lo suficientemente grandes, y los cancelaron. Otra vez será, Kelly Slater. Aun así, me deleité la vista contemplando a los surferitos y bodysurfers que practicaban por esas playas...

En definitiva, que el viaje no ha estado mal (siempre sienta bien tumbarse unos días al sol en medio del curso escolar), pero ha confirmado mi idea de que los principales destinos turísticos del primer mundo están sobrevalorados. Que se queden con ellos los ricachones: a mí que me envíen a India, México o cualquier otro país latinoamericano o asiático que me quede por explorar...

martes, noviembre 20, 2007

Porque yo lo valgo

Mañana me voy a pasar cinco días a la isla de Oahu, en Hawaii, para celebrar el Thanksgiving por todo lo alto (la celebración del año pasado no estuvo nada mal, así que me veo obligada a intentar superarla). Voy con Pableras y otros seis amigos de Stanford, y se habla de hacer parapente, excursiones por parques volcánicos y submarinismo entre tortugas marinas, actividades a las que me pienso apuntar. Otras sugerencias que he descartado incluían surf (no, otra vez no) y salto en paracaidas (¿por qué me voy a querer tirar de un avión que funciona?).

No creo que este año haya pavo, pero sí habrá playa. Qué ganas tenía de tomarme un respiro...

miércoles, noviembre 14, 2007

Curioseando por SETI Institute...


¡¡Lo sabía!!


PS: Iker Jiménez, si lees este post, ponte en contacto conmigo urgentemente...

sábado, noviembre 10, 2007

A veces soy idiota perdida

Viernes por la noche. La semana ha sido agotadora pero estoy contenta porque me dirijo a un restaurante a celebrar el cumpleaños de una amiga. Doy mil vueltas por el centro del pueblo sin encontrar aparcamiento: ¿pero qué pasa, desde cuándo Santa Cruz se transformó en Barcelona en temas de párking? Llamo a uno de los amigos que están en la cena para advertirle de que llego tarde y me dice que sí, que hoy hay no sé qué concierto en el pueblo y está dificilillo encontrar un sitio donde estacionar el coche.

Tras la vuelta mil veinte, veo un espacio libre en el otro lado de la acera y pongo el intermitente indicando que voy a aparcar. Pero una lista que viene en dirección contraria también quiere adueñarse del aparcamiento. Total, acabamos bloqueándonos la una a la otra. Me digo "ya se cansará". Apago el motor, saco una revista. Ella va acompañada y tampoco se rinde. Cuestión de orgullo.

Pasan diez minutos, nadie se ha movido. Aparece una patrulla de la policía. La tipa sale rauda del coche y se va a quejar a los polis. Gesticula un montón, y pone cara de odiarme mucho. "Acusica asquerosa", pienso yo. El policía acaba de hablar con ella y se acerca a mí. Sé que no es la actitud que debería adoptar, lo sé muy bien, pero le digo: "Mire, agente, no sé qué le habrá contado pero yo vi el sitio antes. Es mío". El policía se encoje de hombros, de la misma manera que hacía mi madre cuando mi hermano y yo nos íbamos a quejar el uno del otro tras una pelea. "La verdad, me da igual. Pero alguien tendrá que mover el coche, porque están interrumpiendo el tráfico, señorita". "Pues que lo mueva ella, que me está bloqueando. Y el sitio es mío". Cualquiera diría que he cumplido los treinta (envejecer es inevitable, pero puedes escoger mantenerte inmadura toda la vida...)

Al final la tipa arranca y se va, supongo que mentándome a todos mis muertos. Pero no tengo tiempo de disfrutar de la victoria, porque me entra la paranoia: "esta tía muy equilibrada no parecía. Seguro que vuelve cuando haya aparcado el coche y me revienta las ruedas". Total, que cuando la veo desaparecer en el horizonte, me voy yo también, renunciando al precioso aparcamiento.

Me meto en un callejón adyacente sin salida, cerca de una escuela. Doy marcha atrás y le doy un toque a un coche. El dueño del vehículo sale del coche enfadado "pero-bueno-qué-pasa-es-que-no-me-has-vistoooooooo....". Pongo cara de cordero degollado y me disculpo. "Bueno, no pasa nada. Sólo me has abollado la matrícula. No hace falta que hagamos papeles". Suspiro de alivio. Pero sale una tipa con un walkie-talkie del colegio y dice "tenemos que llamar a la policía". "¿Cómoooo? ¡Pero si el señor éste y yo nos hemos puesto de acuerdo en que no pasa nada!". "Da igual. Todo incidente que suceda cerca de la escuela tiene que denunciarse a la policía". Cagüentó, ahora va a venir la misma patrulla de antes y esta vez me cae un puro, por lista. Le imploro clemencia a la del walkie-talkie, mientras el tipo del coche con matrícula abollada pone de cara de "joé, qué pesadez". Al final la tipa les dice a los de la patrulla policial que es un incidente menor y pregunta si me puede dejar ir. Acceden. Salgo de ahí tan rápido como puedo.


Encuentro un lugar donde aparcar y llego al restaurante cuarenta minutos tarde. Por lo menos hago reír a mis amigos...

Joder, tantos estudios, y a veces tan tonta.

martes, noviembre 06, 2007

Juegos de guerra

Como últimamente me pasan pocas cosas sobre las que pueda escribir, echaré mano al recurso de las conferencias. El martes de la semana pasada fui a ver a Jonathan D. Moreno, experto en ética y autor del libro "Mind Wars: Brain research and national defense", que trata sobre el interés que han tenido desde hace varias décadas la CIA y la Agencia de Investigación de Proyectos Avanzados de Defensa (DARPA, los que inventaron Internet) en el estudio del cerebro y sus posibles aplicaciones militares (o de manera un poco simplista: cómo convertir a los soldados en máquinas de matar más eficientes).

Moreno explica que hace unos años se sorprendió al ver cuántos experimentos de neurociencias recibían financiamiento de agencias militares y el poquito tiempo que dedicaban los científicos a pensar por qué podrían estar estas agencias interesadas en sus experimentos. Se puso a preguntar y se encontró con mucha reticencia a hablar entre los investigadores, que por una parte temían a perder sus inversores y por otra parte no querían llamar la atención de los seguidores de la "teoría de la conspiración" (los paranoicos que están convencidos de que el Gran Hermano nos vigila). Aunque la verdad, el tipo de investigaciones que Moreno explicó que se están llevando a cabo en la actualidad ponen "conspiranoico" a cualquiera. Ahí van algunos ejemplos:

1) Experimentando con el cerebro: Moreno habló del caso de la "robo-rata", un experimento en el que se le implantaron varios electrodos en el cerebro de una rata, uno de ellos en el llamado "centro de placer". Los científicos daban órdenes mediante impulsos eléctricos al roedor: si querían que fuera hacia la derecha, le daban al electrodo que le hacía a la rata sentir que le estaban tirando de los bigotes derechos, si preferían que girara a la izquierda, le daban un "estirón" a los bigotes izquierdos. Si el bicho respondía adecuadamente, le recompensaban activando el centro del placer (dándole gustirrinín, vamos). Así, el animalito iba por donde ellos querían que fuera: voilà, ya tenían una rata teledirigida.

La rata-robot puede parecer hasta graciosa, y al fin y al cabo, como dijo Moreno: "A nadie le importa demasiado lo que le pase a un roedor... pero si empezamos a escalar la pirámide alimentaria, ¿qué pasa?" ¿Nos haría igual de gracia un perro autómota, un mono teledirigido... o un soldado que realmente obedeciera órdenes ciegamente?

2) Nuevos fármacos: Una píldora que sirve para mantener a los soldados despiertos y alerta durante 80 horas sin los efectos laterales de las anfetaminas. Un "suero de la verdad" que provoca al paciente una sensación de confianza en la gente que les rodea, lo que podría resultar muy útil en interrogatorios. Otra pastilla que disocia las emociones de la memoria (las emociones tienen un papel muy importante en la formación de nuestros recuerdos perdurables: así como nadie olvida el primer beso por la agitación que despertó en nosotros, las víctimas de una experiencia traumática tampoco pueden olvidar fácilmente el suceso que les causó el trauma): ésta podría servir tanto para tratar a los soldados con síndrome de estrés post-traumático como para (teóricamente) reducir sentimientos de culpa cuando hagan algo poco honorable...

3) "¿Me estás leyendo la mente?": Moreno también habló del interés de los militares en los experimentos con resonancia magnética, donde los científicos observan cómo se activan diferentes áreas del cerebro durante, por ejemplo, el proceso de toma de decisiones. Este tipo de estudios podrían servir, por ejemplo, para conseguir el detector de mentiras definitivo (si se consiguiera definir qué zonas cerebrales se "iluminan" cuando decidimos mentir).

El caso es que Moreno no es ningún extremista (ha trabajado para el gobierno de Estados Unidos, llegando incluso a ser asesor presidencial en un tema ético concreto), lo que hace que su mensaje sea más creíble y preocupante. Aún así, algún seguidor de la teoría conspiratoria había entre la audiencia el día de la charla: en el turno de preguntas, un tipo dejó entrever que tenía "evidencias" de que se han llevado a cabo experimentos de control de la actividad cerebral mediante ondas electromagnéticas. Lo raro es que éste hombre no llevaba el típico sombrerito de papel de plata que llevan aquellos que creen que les están intentando leer el cerebro...

Concluyendo: la charla me interesó tanto que ahora me estoy leyendo el libro. Y es bastante más emocionante que una obra de ciencia ficción.

jueves, noviembre 01, 2007

Y un año más: Halloween

Ayer pasé mi segundo Halloween en Estados Unidos. Creo que es la fiesta norteamericana que más me gusta; sobretodo este año, porque por la tarde estuve en casa de una amiga en el centro del pueblo y vinieron muchísimos niñitos disfrazados a soltar lo del "trick or treat" (a pedir caramelos, vamos). El año pasado pasé la tarde en mi casa, que queda donde Cristo perdió la alpargata, y claro, apenas vinieron cuatro críos.

Por lo que respecta al "desfile" (no es nada organizado, pero la gente se pasea de arriba a abajo por la calle principal para mirar y ser visto), similar al de 2006, pero con menos frío. El traje más popular entre las féminas era, un año más, el sexy-algo: sexy-poli, sexy-enfermera, sexy-colegiala... los cuales resultan más o menos comprensibles, porque al fin y al cabo apelan a fantasías masculinas clásicas. Pero que alguien me explique la lógica del disfraz de abejita sexy, por favor.


Sin más dilaciones, pasemos a las fotos. Las tres primeras las he tomado prestadas a mi compi de casa, Jake:

Equipo NASA: Sanaz, moi, Jake y Barbara
Comunicándome con la base

Rockeros mexicanos

Amy, el hada de las verduras (orgánicas, claro)

Álex y su hija, la niña-guisante-en-vaina


Eric, marinero maltratado

Examen de química

martes, octubre 30, 2007

¡Terremoto!

(Fuente: USGS)

Hace dos minutos he experimentado mi primer terremoto en todo el tiempo que llevo en California. Estaba sentada en mi mesa y al principio he creido que el escritorio estaba derrumbándose, así que lo he agarrado. Pero no. Y la pobre gata se ha quedado paralizada. Han sido unos segundos un poco acojonantes, la verdad. Pero bueno... una experiencia californiana más.

And now for something completely different... Hoy me publican un articulito breve en El País y una columna en Madrid i+d.

ACTUALIZACIÓN "Madre mía, ¿a dónde me he venido a vivir?": Mapa poco tranquilizador:


(Fuente: San Francisco Chronicle)

jueves, octubre 25, 2007

Cónclave de nerds


Perdón por no publicar en tanto tiempo, pero es que he estado en un congreso durante cinco días. Y no era un congreso cualquiera: se trataba de la mayor reunión de periodistas científicos del mundo, el congreso anual de la National Association of Science Writers. Es decir, que durante cinco días estuve entre iguales (¡groupies de la ciencia!), y disfrutándolo. También andaban por ahí alguno que otro de mis ídolos (Nicholas Wade, Robin Maratz Henig, el coordinador del Knight Science Journalism Tracker...). A algunos me atreví a acercarme y decirles cuatro cosas, con otros no osé.

Desde hace tres años, la reunión de NASW se celebra conjuntamente con unas sesiones organizadas por el Council for the Advancement of Science Writing, un grupo orientado a mejorar los conocimientos científicos de los periodistas. Y la verdad, las dos asociaciones se complementan a la perfección: mientras la primera organiza seminarios sobre el estado de la profesión y sobre cómo mejorar la carrera de los periodistas científicos, la segunda monta conferencias sobre temas científicos punteros.

Así, CASW organizó unos doce seminarios de neurobiología, nutrición, reproducción, ecología y epidemiología, por mencionar unos cuantos. Disfruté como una enana con algunos de los ponentes, como con Samuel Wasser, que se dedica, por una parte, a realizar análisis del ADN de los colmillos de elefantes confiscados para determinar de qué país proviene el contrabando, y por otra parte, a entrenar a perros para que encuentren los excrementos de animales en peligro de extinción (y así poder realizar censos, por ejemplo). Aquí hay una historia sobre este buen hombre. A ver si tengo suerte y convenzo a alguien de que me dejen escribir sobre su trabajo.

También me hice coleguilla de una reportera de Los Angeles Times que me comentó que estaba encantadísima de estar en la sección de ciencia, porque en su anterior puesto de periodista generalista le tocaba hacer cosas como pasarse un día entero en la sala de visitas de la cárcel donde metieron a Paris Hilton, para ver si algún famosillo venía a visitarla.

Otra periodista me confesó cual era el verdadero beneficio que obtenía de esta reunión: terapia psicológica gratis. “En la redacción soy la única que trata temas de ciencia, y los demás me miran como a un bicho raro", me explicó. "Pero cuando vengo aquí estoy entre iguales y recupero la idea de por qué nuestra especialización es importante”. Le entendí perfectamente: cuando cursé el segundo ciclo de periodismo en la UPF, 77 de mis 80 compañeros de clase provenían de una carrera de letras y me miraban como a una curiosidad.

Bueno... puede que al fin y al cabo sea verdad que los periodistas científicos somos unos raritos. Pero ¿y lo bien que nos lo pasamos?

miércoles, octubre 17, 2007

Secretos

("La gente cree que llevo la muerte de mi padre muy bien, cuando en realidad, simplemente pretendo que él nunca existió")

Ésta fue una de las postales que más me impresionó la primera vez que visité la web de PostSecret, hará un par de meses. Desde entonces, vuelvo a visitarla cada domingo para obtener mi dosis de postales con secretos, estoy totalmente enganchada. Me hacen reír, me encogen el corazón, me provocan repulsa... pero indiferente no me dejan nunca.

Así que cuando me enteré de que el alma detrás del proyecto PostSecret, Frank Warren, venía a Santa Cruz a presentar el último libro recopilatorio de postales, lo apunté bien apuntadito en la agenda (sino me olvido, soy un desastre) y por fin este martes, desafiando la lluvia, le fui a ver. El tipo es un crack: te puede gustar más o menos el mensaje súper positivo que vende de que en el fondo, en el fondo, todos somos buenos y todo va a salir bien (a mi amiga mexicana le irritó un poco. Aunque como le dije a Barbara: al fin y al cabo, el tipo es estadounidense... y además te está vendiendo un producto), pero es un conferenciante genial. Tuvo a la audiencia en la palma de la mano durante la hora y pico que duró la presentación.

Warren explicó cómo empezó su proyecto: él era un pequeño empresario, pero hace tres años se le ocurrió imprimir unos cuantos centenares de postales en blanco, con instrucciones en la parte de atrás que invitaban a la gente a usar la postal como un lienzo para expresar su secreto mejor guardado. "Tu secreto puede ser algo de lo que te arrepientas, un miedo, una traición, un deseo, una confesión o una humillación infantil. Revela lo que sea, mientras sea verdad y nunca lo hayas compartido con nadie", instruía la postal en blanco.

A continuación, Warren, ni corto ni perezoso, se lanzó a las calles de Washington DC a repartir sus postales. La gente le miraba como si fuera un loco, y algunos le decían, muy estirados, "¡pero si yo no tengo nungún secreto!". "En esos casos, me aseguraba de que se quedaran con una postal, porque seguro que éstos eran los que tenían los secretos más interesantes", comentó Warren. Poco a poco, empezaron a llegar a su buzón postales con secretos, que exhibió en una exposición. Pero una vez acabada la exhibición, las postales siguieron llegando al buzón del buen hombre, y cada vez desde más lejos, y ni siquiera se trataba de las postales en blanco originales... El proyecto había tomado vida propia, y Warren decidió empezar la web. Hoy en día es una de las páginas más visitadas de Internet: las postales se renuevan una vez a la semana (domingo), en grupos de veinte. Warren explicó que recibe un millar de postales por semana, selecciona dos decenas "que abarquen todo el espectro de las emociones humanas" y el sábado por la noche se lo pasa en el sótano de su casa, organizando y volviendo a organizar el orden de las postales elegidas hasta que se queda satisfecho. Cuenta que a veces su mujer y su hija intentan despistarle y colar una postal de elaboración propia, las muy pilluelas... pero que no cuelan.

En el turno de preguntas, por fin le pude pedir a Warren que me resolviera una duda que me reconcomía: ¿por qué permitió una vez, durante una semana entera, que los lectores del blog comentaran sobre las postales? (normalmente la opción de comentarios está desactivada) Aquello me irritó mucho, porque en general la gente dejó comentarios muy desagradables y estúpidos. Había esa semana una postal sobre un aborto que recibió críticas bestiales (de "arderás en el infierno" para arriba), pero la que peor parada resultó fue la autora de esta postal:


La postal reza: "Hice a mi gato beber lejía para así poder ver otra vez a mi guapo/a veterinario/a". La que se armó: los comentaristas prácticamente comparaban al autor con Hitler. En cambio, poca gente se dedicaba a dejar mensajes de ánimo al autor de una postal que indicaba que tenía ganas de suicidarse, por ejemplo. Total, que a mí los comentarios me deprimieron y me pareció que le quitaba todo el sentido al proyecto (un lugar donde la gente puede sacarse de encima su secreto y quedarse a gusto sin que nadie le juzgue).

La respuesta de Warren a mi pregunta fue interesante. Dijo que había activado la opción de comentar simplemente como un experimento, y que decidió hacerlo precisamente esa semana justamente por la postal del gato. Y es que se ve que cuando publica una postal relacionada con crueldad contra los animales, es cuando más mails indignados recibe. Así que quiso mostrarle a los lectores qué tipo de feed-back recibe cada semana, y a la ver observar cómo interaccionaban los lectores entre sí a través de los comentarios. Curioso. También afirmó que gracias a que alguna gente criticó a los que dejaban los comentarios más duros, los comentadores se fueron suavizando a los largo de la semana, aunque eso yo no lo vi tan claro. De cualquier manera, me gustó el espíritu curioso de este señor.

Acabo con una curiosidad: ¿cuál es el secreto que PostSecret recibe más a menudo? No tiene que ver con el amor, ni el sexo, ni ningún miedo en concreto. Es...

"I pee in the shower" (me meo en la ducha)

Y aquí os dejo el vídeo explicativo del proyecto PostSecret, que me parece una preciosidad (con una canción de Sia, "Breathe Me").




martes, octubre 16, 2007

Haciendo el guiri

Este fin de semana pasado me dediqué a hacer el guiri. En los últimos meses se me han ido de aquí bastantes amigos, así que tengo dos objetivos: 1) distraerme y 2) renovar el arsenal de amistades. Con estas finalidades en mente, me apunté el sábado a una excursión organizada por la Oficina de Estudiantes Internacionales. El destino: Point Lobos, un parque natural muy bonito una hora al sur de Santa Cruz.

La excursión empezó de manera muy curiosa: la guía, una californiana rubia-rubísima que parecía recién sacada de las girl scouts, nos llevó a la playa de Santa Cruz para que primero hiciéramos una ronda de presentaciones. Nos animó a formar un círculo y soltó la bomba: íbamos a presentarnos diciendo nuestro nombre, nuestro país de origen y a continuación... mostrar nuestro paso de baile favorito. Cágate lorito. Además, cada uno tenía que repetir nombre, nacionalidad y paso de baile de todos los que se habían presentado antes. Al principio creí que iba de coña, pero tras soltar esto, la tía, ni corta ni perezosa, se presentó y se marcó el baile de la gallina (si no lo conoceis, no os estais perdiendo gran cosa). No sé cuál es la explicación psicológica a esta extraña manera de presentarse; supongo que los americanos deben creer que una vez te has puesto en ridículo ante desconocidos ya es como si estuvieras en familia. Así que me dije "donde fueres haz lo que vieres" y me animé (por si os lo estáis preguntando: mi movimiento fue el de remover la sopa. No, no voy a colgar vídeos explicativos).

Tras esto, el resto de la excursión fue muy agradable. El problema es que la mayoría de estudiantes internacionales eran chiquilines de veintipoquísimos años, y yo me sentía un poco abuela. Pero creo que son paranoias que me dan desde que cumplí los 30. Conclusión: ahora tengo un montón de nuevos amigos undergrads en Facebook. Tal vez un día organice una cena y los invite, eran muy mejetes. Ahí va foto de grupo (faltan la japonesa, la sueca, el alemán, la de Singapur, la francesa y la guía):

Y el domingo hice todavía más el guiri: convencí a cuatro amigos (pobres...) para que se apuntaran a visitar el Festival de la Calabaza de Half Moon Bay (media hora al norte de mi pueblo). Resultó medio cutre (como todos los festivales pueblerinos, supongo). Pero... ¡qué grandes oportunidades fotográficas que ofrecía!

Calabaza gigante que ganó el segundo premio. Para fotografiarte con la calabaza ganadora tenías que pagar $12. Con ésta, la foto era gratis.

Joyería inspirada en calabazas. Elegante para cualquier ocasión.

¡Calabaza tallada espectacular!

Farmer Mike: ¡qué arte tiene este hombre tallando calabazas gigantes!

En fin, que el trabajo de Farmer Mike me motivó y voy a aprovechar que se acerca Halloween para comprarme una calabaza e intentar tallarla. Ya postearemos sobre los (muy probablemente desastrosos) resultados.

Más fotos del fin de semana aquí.

jueves, octubre 11, 2007

¿Hay alguien ahí?


En mi largo peregrinar por periódicos y gabinetes de prensa de centros de investigación californianos, he acabado de becaria en el SETI Institute. Sí, los mismísimos que buscan señales vida inteligente en otros planetas (inserten aquí la broma fácil: "pues ya es bastante complicado encontrarla en éste"). O como explican ellos mismos a la gente que les pregunta sobre su trabajo: ¿os acordáis de lo que hacía el personaje de Jodie Foster en la película "Contact", que se pasaba el santo día escuchando las señales de radio provinientes del espacio? Pues eso.

Por cierto, justo hoy es un día importante para SETI, porque han inaugurado las 42 primeras antenas del Allen Telescope Array (link a la noticia del NY Times). Cuando esté acabado, este telescopio consistirá en 350 antenas pequeñas interconectadas de forma que funcionaran como un único telescopio gigante. Tal vez así los de SETI conseguirán por fin encontrar a los alienígenas...

Pero bueno, en el instituto mi función es echar un cable con el podcast semanal, que se llama, muy apropiadamente "Are we alone?" (¿Estamos solos?). Es un programa de ciencia de una hora de duración, que toca temas muy diversos (no sólo sobre las investigaciones que lleva a cabo SETI) e invita a gente muy interesante para comentar (Richard Dawkins, por mencionar uno). También hacen programas especiales, llamados "Skeptical Sunday", en los que diseccionan algún mito pseudocientífico del plan los supuestos alienígenas de Roswell o la tumba de Cristo. Precisamente, el último día me pusieron a trabajar en buscar posibles invitados a un programa "Skeptical Sunday" en el que quieren discutir si se puede demostrar científicamente si los humanos tenemos alma o no. Ya explicaré más sobre los entresijos del programa cuando avancemos en la producción.

Creo que las prácticas en SETI van a ser una valiosa fuente de anécdotas para el blog. El otro día mi jefe se puso a comentar la de chalados que le llaman o le escriben para explicarle que han sido abducidos por los extraterrestres (o que ellos mismos son alienígenas, y que lo pueden demostrar porque pueden cambiar a voluntad su color de ojos de verde a dorado). Ya iré contando.

sábado, octubre 06, 2007

Algo se muere en el alma...


Go on, do what you've got to do
You've got your dreams, I've got mine too
Be strong, get off at the next stop, don't worry about a thing
Keep taking it easy

This time it's not personal
The universe will help you now
To find a place you can breathe and do what you've got to do
Keep taking it easy
Keep taking it easy
Come on, I'll let you borrow my four leaf clover
Come on, take it with you, you can pass it on
Come on, you know I'm not the kind to say that it's over
We'll be rubbing shoulders once again in the sun

Come on, take your dreams where nobody can find them
Come on, you know I wont be happy 'til you've won
So come on, come on over, borrow my clover
Is there anything left that you haven't done?

Go on, do what you've got to do
You've got your dreams, I've got mine too
Be strong, get off at the next stop, don't worry about a thing
Keep taking it easy, easy

(Four leaf clover, by Badly Drawn Boy)

Mucha suerte, J.

jueves, septiembre 27, 2007

Ceniza

Me acabo de enterar que Wolfgang Panofsky, el fascinante personaje que entrevisté para este artículo de El País y del que hablé en este post, murió de un ataque al corazón el pasado lunes. Estoy muy chafada, no sólo por el hecho de que considero que la comunidad científica ha perdido un gran hombre, sino también porque el Dr. Panofsky fue extremadamente amable conmigo durante la entrevista.

Pero es que además es la segunda vez que se me muere un entrevistado este año. En junio falleció Brian Walton, un especialista en aves rapaces con quien había hablado meses antes sobre el programa de recuperación del cóndor californiano. ¿Seré ceniza?

lunes, septiembre 24, 2007

Do you think I'm sexy?

Como ya comenté, uno de los lugares que más me fascinó de Seattle fue su modernísima y fabulosa biblioteca central (podéis ver fotos aquí). Cuando se visita este edificio, lo habitual es subir en ascensor hasta el último piso e ir bajando a pie por una rampa espiral que atraviesa los siete pisos de biblioteca y salas de lectura (hay unos cuantos pisos más con salas de reuniones y oficinas administrativas). Me perdí por esos pasillos plagados de libros una horita larga, y llegué al almacén de revistas, donde estuve curioseando un buen rato (¿he mencionado alguna vez mi adicción a las revistas?). Me sorprendí al comprobar que Cosmopolitan (Cosmo para los amigos) es una publicación de más de un siglo de antigüedad. En la biblioteca de Seattle conservan ejemplares desde principios del S. XX hasta la actualidad, y me lo pasé como una enana hojeándolos. De repente se me ocurrió buscar el ejemplar del mes en el que nací (abril de 1977). Aquí está la portada:

Divina de la muerte. La moda de los '70 era mucho mejor que la de los terribles '80

Me puse a cotillear el índice y vi que incluían una lista de "los hombres más sexy de la actualidad". "Veamos", me dije. Desafortunadamente, algún desalmado había arrancado unas cuantas páginas. Pero en una hoja superviviente de la lista de supermachos encontré la siguiente perla:

¿La veis? Está arriba en el centro. Hagamos un zoom...

¡Madredelsielobendito, si es el mismísimo Juan Carlos I "El Campechano"! ¡Cosmopolitan, el estandarte de las revistas femeninas, le consideraba uno de los hombres con más sex-appeal del mundo en 1977! Sin palabras ...

jueves, septiembre 20, 2007

Y que cuuuuumplas muuuuchos máááás...

¡Hoy el blog cumple un añito! ¡Feliz aniversario, blog! No veas las alegrías que me has dado (como los niños, viniste con un pan bajo el brazo). Naciste con la intención de mantener a mi familia y amigos informados de mis andanzas por las tierras estadounidenses, pero has ido evolucionando para incluir chorraditas, mis artículos y otras idas de olla. Además, ya no sólo te leen familia y amigos (bueno, hay amigos que nunca te han llegado a leer. Con esos "hablaré" cuando vaya a Barcelona por Navidad) sino que ahora también se pasan de visita más o menos regularmente lectores que se han convertido prácticamente en amigos cibernéticos (Celofán, Chiringui, MM, Javier, Mario Fernández, Azul, Hidalgo y la gente del Palacete: Elnan, Moisés, Doctor Jota, Señó Cherinola, Raimon, Lula, Penelope... una disculpa a los que haya olvidado). Y sin olvidar la comunidad bloggera de los becarios de la Caixa: Irenka, Diego, Xavi, Álex, Ceci y Edgar, Crístian, Pablo, Santi (aunque hace años que no postea, el muy perro. Como sigas así te borro de los links, macho), Juan y Paco. Y un saludo grandote a los tímidos, a los que mi contador de visitas me dice que se pasan por el blog repetidamente pero nunca dicen nada (tú, el de Inasmet Centro Tecnológico de Materiales: ¿quién eres? ¡Manifiéstate!)

Para terminar, una pequeña selección de mis posts favoritos de este primer año (agh, sólo he escrito 58 entradas. A ver si este segundo año me esfuerzo un poco más).

1) Californian way of life:

Embedded in America
Moda californiana
Especial surfistas
De lechugas y otras hierbas

2) Petardeos varios:

Pequeños placeres dominicales
El acabose (Dogster, me das grima)

¡Bueno, señores y señoras, espero seguir contando con el placer de sus visitas durante el segundo año de vida del blog!

miércoles, septiembre 19, 2007

El viajecito

¿Cómo resumir un viaje de casi un mes -y dos etapas- en un post más o menos corto? Supongo que me tendré que limitar a un par de anécdotas. Vayamos por partes...

1) El norte de la Costa Oeste es una joya por descubrir: Tengo la impresión que la inmensa mayoría de los españolitos que visitan Estados Unidos van principalmente al área NY-Boston-DC o a California (y de California ven San Francisco, Yosemite, Los Angeles y poca cosa más). Pues no saben lo que se pierden: el norte de California y los estados de Oregon y Washington son una absoluta maravilla. La costa es de una belleza salvaje que quita el hipo, y hay un montón de parques naturales en los que me podría perder durante semanas. Para muestra un botón:

El grupo en Crater Lake: MJ, Jose, Virginia, Toni y Justin

Costa en Olympic National Park (Washington)

2) La gente de Washington y Oregon tienen cierta paranoia con los tsunamis. La carretera de la costa está plagada de estos carteles, y también había muchas indicaciones mostrando la ruta de evacuación en caso de tsunami:

Quel horreur!

3) Seattle tiene la biblioteca más fashion e impresionante que he visitado hasta la fecha. Y la ciudad no está nada, nada mal, tampoco. De hecho, pasa a ser mi tercera urbe favorita de los USA (tras San Francisco y Niuyol).

4) Me reafirmo en mis críticas a los conductores americanos: en el aeropuerto de San Francisco me atropelló una ancianita. Estaba yo ayudando a descargar las maletas del taxi (íbamos a pillar un vuelo a Las Vegas) cuando oí gritos y por el rabillo del ojo vi que se me echaba encima un coche. Mostrando insospechadísimos buenos reflejos, pegué un gran bote y caí sobre el capó del coche mientras éste se estrellaba contra el taxi, machacando unas maletas que podrían haber sido mis pobres piernas. Una de las ruedas del coche pasó sobre el pie de mi señor padre, provocándole un buen moratón. La conductora era una señora de 78 años que se había despistado mientras buscaba a alguien en el aeropuerto, y salió del coche temblando como una hoja. Pero tuvo suerte, porque decidimos no ponerle ninguna denuncia. Otra oportunidad de hacerme rica que dejo escapar alegremente.

Así quedó la maleta. Estoy muy feliz de seguir teniendo piernas.

5) Las Vegas es para visitarla una vez y basta. La primera vez que fui me dejó impresionada, la segunda, indiferente, y esta tercera vez me ha desagradado mucho. Es excesiva, es superficial, es un canto a todas las característica de la sociedad americana que me disgustan. Pero aun así, sólo en Las Vegas te puede casar un imitador de Elvis, como experimentaron mis señores padres (que renovaron sus votos matrimoniales en la capilla "Viva Las Vegas!", al son de las canciones del Rey)

Elvis seguirá siempre vivo en Las Vegas

6) Los dueños del SeaWorld de San Diego (donde enviaron a la orca Ulises, ¿recordáis, barceloneses?) son un poquitiiiiiito fachas. Pese a lo mucho que me gustó ver las acrobacias de Shamu, me dejó un poco tocada que antes de empezar el espectáculo, una de las entrenadoras de la orca pidiera a los soldados que había en la audiencia que se levantaran y al público que diera "un gran aplauso a nuestros héroes". En fin.

Pero también descubrí que hay formas mucho más sinceras de honrar a los soldados americanos en Iraq, como la iniciativa Arlington West, un memorial consistente en más de 3.000 cruces blancas que un grupo de voluntarios instala en la playa de Santa Barbara cada domingo. Me impresionó este cartel:

Y aquí dejo mi crónica de las vacaciones. Para ver la segunda tanda de fotos (las del viaje con mis padres), haced click aquí.

lunes, septiembre 17, 2007

¡De vuelta!

¡Hola de nuevo! Ya estoy de vuelta en Santa Cruz. El casi un mes de viaje me han pasado volando, y la semana que viene empiezan las clases de nuevo. Pero que me quiten lo bailado. Mañana escribiré un par de anécdotas, pero mientras tanto podéis ir haciendo boca con la primera hornada de fotos del viaje, que están aquí (son un montón, pero prometo que he hecho una selección exhaustiva: tomé como el triple de fotos de las que he subido a Flickr).

Ah, y también me publicaron unos artículos mientras estaba de vacaciones. Ahí van:

"Al Gore no quiere debatir conmigo", en Madrid i +d (link)

"Influencia de la publicidad alimentaria en niños", en Consumer.es (link)

"Donors dream big", en Symmetry (link)

"From physics to architecture", en Symmetry (link)

lunes, agosto 20, 2007

Vacaciones al fin

El viernes acabé mis prácticas de verano y empezaron mis merecidas vacaciones. Entre el jueves y el viernes llegaron mi hermano y dos amigos de Barcelona y, tras pasar un bonito fin de semana en Santa Cruz, mañana nos vamos hacia Seattle Éstos son algunos de los sitios en los que pararemos de camino o de vuelta. El día que se van mis visitantes, llegan mis señores padres con unos amigos y nos vamos todos juntos a Las Vegas, Grand Canyon, San Diego y Big Sur.

Prometo fotos y anécdotas a la vuelta, que será a mediados de septiembre. Mientras tanto, cuidaros.

martes, agosto 14, 2007

Cómo salir airoso de un atraco

Estos dos carteles estaban colgados en los lavabos públicos de un 7-Eleven en Oakdale, California. Para aquellos que no la conozcáis, 7-Eleven es una cadena de tiendas tipo "El Badulaque de Apu", de los Simpson, fundada en Texas en los años '20 y pionera en abrir hasta horas intempestivas (inicialmente de 7 de la mañana a 11 de la noche, como bien indica su nombre, pero hoy en día han extendido su horario y normalmente las tiendas están asociadas a gasolineras). Como los 7-Eleven están abiertos de noche, experimentan muchos atracos. Debe ser por eso que la dirección de la cadena de tiendas decidió darles instrucciones a sus empleados para prevenir atracos o, por lo menos, evitar que les maten.

Primero: más vale prevenir.

La foto ampliada aquí

Aquí se recomienda al empleado mantenerse lejos de la caja registradora cuando no hay clientes en la tienda, guardar muy poco dinero en efectivo en caja, tener localizados los lugares en los alrededores de la tienda donde se podrían esconder los atracadores y vigilar los coches que aparquen enfrente de la tienda. Mi sección favorita es la que viene a decir "desármales con una sonrisa". La traduzco enterita:


SALUDA AMISTOSAMENTE A TODO AQUEL QUE ENTRE EN LA TIENDA:
- Mírales directamente a los ojos
- Pregunta al cliente que vaya por delante del sospechoso "¿Vienen juntos?". Normalmente, el cliente se girará a mirar a la otra persona, y así podrá ayudar a realizar una identificación.
- Pregunta a las personas que vayan solas si necesitan ayuda. A los clientes les gusta que les hagan caso, a los atracadores no.

Pero si pese a todas estas medidas preventivas se produce un atraco, 7-Eleven también dispone de instrucciones para que sus empleados salgan airosos del robo. Este segundo cartel tiene más "chicha": se da una curiosa mezcla de preocupación por el bienestar del trabajador e insistencia en que cuenten bien el dinero que el ladrón se lleva para poder después informar a la policía.

La foto ampliada aquí

7-Eleven recomienda:
1) Calma: Conduce el atraco como llevas a cabo una venta
2) Docilidad: "Los ladrones no suelen herir a la gente que coopera con ellos"
3) Eficiencia: Mientras esperas a que llegue la policía, rellena el formulario para atracos. Describe lo que el ladrón dijo exactamente y sus características diferenciales.


Pero mi parte preferida de este cartel es la que describe la futilidad de hacerse el héroe y del uso de armas: "Weapons breed violence. The robber's weapon is already one too many" (Las armas llevan a la violencia. El arma del ladrón ya es una en exceso). Ay, si les oyera Charlton Heston...

lunes, agosto 13, 2007

Un año en Estados Unidos

Un día como éste, hace un año ya, estábamos unos cuantos becarios de la Caixa en una larguísima cola de facturación en el Prat, preguntándonos si pese a haber llegado al aeropuerto con más de tres horas de antelación, lograríamos embarcarnos en el avión que nos llevaría a Estados Unidos. El caos aeroportuario se debía a que, tres días antes, en el aeropuerto londinense de Heathrow habían interceptado a unos terroristas con explosivos líquidos en su equipaje de mano y desde entonces, las medidas de seguridad en todos los aeropuertos del mundo se habían disparado. Mis padres, que me habían venido a despedir al aeropuerto, se debían estar preguntando si al final me quedaría en tierra o no.


"Dios mío, ésta no se nos va de casa ni a la de tres"


Pero bueno, al final logramos subirnos al avión. Eso sí, sin equipaje de mano (no veas el mosqueo que llevaban aquellos que llevaban el ordenador portátil y otros objectos delicados en la bolsa de mano y tuvieron que dejarlo en tierra o (como hice yo), arriesgarse a facturarlo y que te lo destrozaran.


El vuelo no fue precisamente directo: Barcelona --> Madrid (donde por fin conocimos a los becarios del resto de España) --> Chicago --> Indianapolis. Al llegar allí, quince de los treinta y pico becarios que íbamos al curso de orientación de La Caixa en la Universidad de Indiana descubrimos que nos habían perdido las maletas. Yo fui de las afortunadas que perdieron no una, sino las dos maletas, con toda mi ropa y pertenencias dentro. Al menos me llegó la bolsa de mano con el neceser y un par de cosas más (que no se habían roto, menos mal), y tuve suerte que mis compañeras de viaje fueron compasivas y me fueron prestando ropa.


Contratiempos aparte, la semana de orientación fue magnífica (fotos aquí) y conocí a gente con la que espero mantener la amistad de por vida (¡os quiero, Caixeros!). Nos llevaron de aquí a allá, nos dieron un par de charlas sobre el "American way of life", nos cebaron como a cerdos y visitamos Bloomington e Indianapolis (Indiana) y Chicago. La despedida en el aeropuerto de Chicago, desde donde cada uno tomó un avión a su lugar de destino, fue agridulce. Por un lado, estaba la tristeza de despedirnos de los nuevos amigos, y la incertidumbre sobre lo que nos esperaba allá donde íbamos. Por otro lado, estaba la emoción de nuestras nuevas vidas en Estados Unidos...

Llegué a Santa Cruz el 20 de agosto de 2006 (mis maletas llegaron casi una semana después, tras muchísimas reclamaciones y llamadas telefónicas). Mi primer post lo escribí un mes después, y desde entonces he estado describiendo en este blog, con mayor o menor regularidad, lo que es mi vida en California. Cuando el blog cumpla su primer añito, prometo hacer una selección de mis posts preferidos.