1) Viaje a Arizona y al desierto de Mojave:

El set entero de fotos está aquí.
2) Fotos ridículas de gente disfrazada en mi fiesta de cumpleaños (31 añitos, ni más ni menos):

Todas las fotos aquí.

El set entero de fotos está aquí.
2) Fotos ridículas de gente disfrazada en mi fiesta de cumpleaños (31 añitos, ni más ni menos):

Todas las fotos aquí.

Pruthvi y su primo. Los hombres de la familia del novio llevaban turbante rosa (al primo no le había dado tiempo de cambiarse), los de la novia, naranja.
¿Por qué ocultaba Tejas al novio con una sábana? Je ne sais pas.

Pruthvi le pone un collar a Neha.

Parte final de la boda. Los novios se dan de comer.
Las manos de ella. También llevaba los pies decorados con henna.Sin más dilación, unas fotillos del evento (faltan las de la gente que llegó más tarde, porque para entonces ya no estaba por la labor de fotografiar, pero si me los envitados me envían las suyas, las añadiré a mi Flickr.) Pero los jerseys ganadores están aquí:
Edgar y Ceci, ganadora indiscutible. Su jersey no sólo era espantoso, sino también detallista: cierre de cremallera con forma de regalo, puños y cuello de piel falsa, Papa Noel con gorro y botas de cowboy (desafortunadamente no sale en la foto), lentejuelas por doquier... Podéis felicitarle por su premio en su blog.
Indrid y Trieu, segundo premio para él. Yo casi que le hubiera dado el primero, porque además del jersey llevaba complementos (pelo engominado con raya en medio, bufandita...) E Ingrid (aka Taxi girl) se merecía una mención especial, por lo menos.
Pese a que creía que yo, con mi brillante jersey tipo "La tienda de Lolín", tenía posibilidades de llevarme algún premio, al final la tercera ganadora fue Amy, cuyo jersey-vestido en plan Falcon Crest se llevó grandes aplausos durante el desfile de moda que montamos.
Bárbara y Jake. El osito del jersey de él me parece de lo más repelente.
No se ven muy bien en la foto, pero los flamencos rosas del jersey de Sarah tienen tela.
Erin (compañera de clase) también apostó fuerte por el jersey de temática navideña.Y antes de que me digáis que mi jersey no era tan horroso, ahí va una foto que demuestra que todo depende de la percha...

Ya he vuelto de O'ahu, el Benidorm de los japoneses. De veras, tenían invadida la isla de la misma manera que los alemanes tienen conquistada Mallorca: letreros en japonés, restaurantes japoneses (yummy-yum, cada vez me gusta más la comida asiática) e incluso réplicas de templos budistas de Japón. Pero ahora dejando a un lado la presencia nipona, ¡qué desgracia urbanística le han hecho a la pobre isla! Para muestra, una foto:
Honolulu, ¡qué fea eres!
Pero bueno, los (pocos) rincones más o menos salvajes que quedan en la isla son muy bonitos: las montañas volcánicas, recubiertas de jungla, las playas de agua azul-caribe y los arrecifes de coral, que están bastante machacados por los miles y miles de turistas que van a hacer submarinismo y los pisotean, pero siguen habiendo en ellos peces multicolores y tortugas marinas. Ví a una tortuga el segundo día que buceé y la verdad, qué emoción más grande me dio. Aquí encontraréis unas cuantas fotos del viajecito.
Otra pena fue que nos perdimos los dos concursos de surf (masculino y femenino) que se celebraban esos días en la costa norte de la isla. Se ve que las olas no eran lo suficientemente grandes, y los cancelaron. Otra vez será, Kelly Slater. Aun así, me deleité la vista contemplando a los surferitos y bodysurfers que practicaban por esas playas...
En definitiva, que el viaje no ha estado mal (siempre sienta bien tumbarse unos días al sol en medio del curso escolar), pero ha confirmado mi idea de que los principales destinos turísticos del primer mundo están sobrevalorados. Que se queden con ellos los ricachones: a mí que me envíen a India, México o cualquier otro país latinoamericano o asiático que me quede por explorar...
Sin más dilaciones, pasemos a las fotos. Las tres primeras las he tomado prestadas a mi compi de casa, Jake:


Rockeros mexicanos

Amy, el hada de las verduras (orgánicas, claro)

Álex y su hija, la niña-guisante-en-vaina

Eric, marinero maltratado

Examen de química

Y el domingo hice todavía más el guiri: convencí a cuatro amigos (pobres...) para que se apuntaran a visitar el Festival de la Calabaza de Half Moon Bay (media hora al norte de mi pueblo). Resultó medio cutre (como todos los festivales pueblerinos, supongo). Pero... ¡qué grandes oportunidades fotográficas que ofrecía!

Calabaza gigante que ganó el segundo premio. Para fotografiarte con la calabaza ganadora tenías que pagar $12. Con ésta, la foto era gratis.
Joyería inspirada en calabazas. Elegante para cualquier ocasión.

¡Calabaza tallada espectacular!

Farmer Mike: ¡qué arte tiene este hombre tallando calabazas gigantes!
En fin, que el trabajo de Farmer Mike me motivó y voy a aprovechar que se acerca Halloween para comprarme una calabaza e intentar tallarla. Ya postearemos sobre los (muy probablemente desastrosos) resultados.
Más fotos del fin de semana aquí.
El grupo en Crater Lake: MJ, Jose, Virginia, Toni y Justin
Costa en Olympic National Park (Washington)
Quel horreur!
Así quedó la maleta. Estoy muy feliz de seguir teniendo piernas.
Elvis seguirá siempre vivo en Las Vegas
6) Los dueños del SeaWorld de San Diego (donde enviaron a la orca Ulises, ¿recordáis, barceloneses?) son un poquitiiiiiito fachas. Pese a lo mucho que me gustó ver las acrobacias de Shamu, me dejó un poco tocada que antes de empezar el espectáculo, una de las entrenadoras de la orca pidiera a los soldados que había en la audiencia que se levantaran y al público que diera "un gran aplauso a nuestros héroes". En fin.
Pero también descubrí que hay formas mucho más sinceras de honrar a los soldados americanos en Iraq, como la iniciativa Arlington West, un memorial consistente en más de 3.000 cruces blancas que un grupo de voluntarios instala en la playa de Santa Barbara cada domingo. Me impresionó este cartel:
Y aquí dejo mi crónica de las vacaciones. Para ver la segunda tanda de fotos (las del viaje con mis padres), haced click aquí.
Aquí Edgar y Ceci en su huerto, en plan American Gothic. Ceci acojona más.
Un dome como cualquier otro
Los Domes son unas residencias estudiantiles de forma semiesférica que se construyeron en los '70. Hay catorce en total, y los estudiantes que viven allí forman una comuna ecologista: todos los residentes contribuyen con su trabajo al buen funcionamiento de los Domes, toman todas las decisiones por consenso, tienen un huerto cultivado de manera orgánica, un taller de bicis, unas gallinitas, procuran reducir el impacto ecológico en su forma de vida... Más información aquí.
Taller de bicicletas. Más bien parece un cementerio de bicicletas.
Las gallinitas molonas
Os dejo con algunas fotos del concierto (estaba llenísimo de indios, que creo que son mayoría en muchos pueblos de Silicon Valley).
Los bailarines de banghra (y el tipo del bombo)
Anoushka y su sitar (guapa hasta decir basta)
¿Y éste qué hacía? ¿Mirar el email?
Pues al parecer el tipo del email era importante...
¿Cómo estaba el parque? Abarrotao...
Con Pablo (¡tengo un amigo bloggero famoso!)
Parte de la Spanish mafia de la zona de la Bahía.