lunes, septiembre 17, 2007
¡De vuelta!
lunes, agosto 20, 2007
Vacaciones al fin
martes, agosto 14, 2007
Cómo salir airoso de un atraco

La foto ampliada aquí
Aquí se recomienda al empleado mantenerse lejos de la caja registradora cuando no hay clientes en la tienda, guardar muy poco dinero en efectivo en caja, tener localizados los lugares en los alrededores de la tienda donde se podrían esconder los atracadores y vigilar los coches que aparquen enfrente de la tienda. Mi sección favorita es la que viene a decir "desármales con una sonrisa". La traduzco enterita:
SALUDA AMISTOSAMENTE A TODO AQUEL QUE ENTRE EN LA TIENDA:
- Mírales directamente a los ojos
- Pregunta al cliente que vaya por delante del sospechoso "¿Vienen juntos?". Normalmente, el cliente se girará a mirar a la otra persona, y así podrá ayudar a realizar una identificación.
- Pregunta a las personas que vayan solas si necesitan ayuda. A los clientes les gusta que les hagan caso, a los atracadores no.
Pero si pese a todas estas medidas preventivas se produce un atraco, 7-Eleven también dispone de instrucciones para que sus empleados salgan airosos del robo. Este segundo cartel tiene más "chicha": se da una curiosa mezcla de preocupación por el bienestar del trabajador e insistencia en que cuenten bien el dinero que el ladrón se lleva para poder después informar a la policía.
La foto ampliada aquí
7-Eleven recomienda:
1) Calma: Conduce el atraco como llevas a cabo una venta
2) Docilidad: "Los ladrones no suelen herir a la gente que coopera con ellos"
3) Eficiencia: Mientras esperas a que llegue la policía, rellena el formulario para atracos. Describe lo que el ladrón dijo exactamente y sus características diferenciales.
Pero mi parte preferida de este cartel es la que describe la futilidad de hacerse el héroe y del uso de armas: "Weapons breed violence. The robber's weapon is already one too many" (Las armas llevan a la violencia. El arma del ladrón ya es una en exceso). Ay, si les oyera Charlton Heston...
lunes, agosto 13, 2007
Un año en Estados Unidos
"Dios mío, ésta no se nos va de casa ni a la de tres"
Pero bueno, al final logramos subirnos al avión. Eso sí, sin equipaje de mano (no veas el mosqueo que llevaban aquellos que llevaban el ordenador portátil y otros objectos delicados en la bolsa de mano y tuvieron que dejarlo en tierra o (como hice yo), arriesgarse a facturarlo y que te lo destrozaran.
El vuelo no fue precisamente directo: Barcelona --> Madrid (donde por fin conocimos a los becarios del resto de España) --> Chicago --> Indianapolis. Al llegar allí, quince de los treinta y pico becarios que íbamos al curso de orientación de La Caixa en la Universidad de Indiana descubrimos que nos habían perdido las maletas. Yo fui de las afortunadas que perdieron no una, sino las dos maletas, con toda mi ropa y pertenencias dentro. Al menos me llegó la bolsa de mano con el neceser y un par de cosas más (que no se habían roto, menos mal), y tuve suerte que mis compañeras de viaje fueron compasivas y me fueron prestando ropa.
Contratiempos aparte, la semana de orientación fue magnífica (fotos aquí) y conocí a gente con la que espero mantener la amistad de por vida (¡os quiero, Caixeros!). Nos llevaron de aquí a allá, nos dieron un par de charlas sobre el "American way of life", nos cebaron como a cerdos y visitamos Bloomington e Indianapolis (Indiana) y Chicago. La despedida en el aeropuerto de Chicago, desde donde cada uno tomó un avión a su lugar de destino, fue agridulce. Por un lado, estaba la tristeza de despedirnos de los nuevos amigos, y la incertidumbre sobre lo que nos esperaba allá donde íbamos. Por otro lado, estaba la emoción de nuestras nuevas vidas en Estados Unidos...
Llegué a Santa Cruz el 20 de agosto de 2006 (mis maletas llegaron casi una semana después, tras muchísimas reclamaciones y llamadas telefónicas). Mi primer post lo escribí un mes después, y desde entonces he estado describiendo en este blog, con mayor o menor regularidad, lo que es mi vida en California. Cuando el blog cumpla su primer añito, prometo hacer una selección de mis posts preferidos.
jueves, agosto 09, 2007
Fotos
miércoles, agosto 08, 2007
Buscaminas
- Why are you really here?
- I want to make this land safe!
- Why are you here, soldier?
- I'm here because I'm bored!
martes, agosto 07, 2007
Davis
Aquí Edgar y Ceci en su huerto, en plan American Gothic. Ceci acojona más.
Un dome como cualquier otro
Los Domes son unas residencias estudiantiles de forma semiesférica que se construyeron en los '70. Hay catorce en total, y los estudiantes que viven allí forman una comuna ecologista: todos los residentes contribuyen con su trabajo al buen funcionamiento de los Domes, toman todas las decisiones por consenso, tienen un huerto cultivado de manera orgánica, un taller de bicis, unas gallinitas, procuran reducir el impacto ecológico en su forma de vida... Más información aquí.
Taller de bicicletas. Más bien parece un cementerio de bicicletas.
Las gallinitas molonasviernes, agosto 03, 2007
Traductor automático
jueves, agosto 02, 2007
Una de fotos raras
Aquí me da un rayo en plena cabeza
No se me ocurre un pie de foto adecuado para esta imagen tan freak
martes, julio 31, 2007
Ellos nunca lo harían
(Visto en el blog de Mauro Entrialgo)Pues a mí ya me gustaría poder abandonar el blog (del twitter y flickr paso) para irme de vacaciones, pero como todavía me quedan tres semanas de prácticas, pues aquí estamos, al pie del cañón. Pásense de visita y comenten cuando gusten, que el trabajar desde casa es muy solitario.
lunes, julio 30, 2007
Sorpresas te trae el cartero

Pues considerando que el primer motivo para que te descalifiquen como jurado es el no ser estadounidense, es un poco de burrócrata enviarle una convocatoria a una extranjera, ¿no? Y todavía más intrigante: ¿de dónde carajo habían sacado mis datos? Le conté a mi jefa lo de la convocatoria y se extrañó, porque ella creía que sacaban la información del registro de votantes del condado (y, claro está, yo no estoy en ese registro porque no al no ser estadounidense, no puedo votar... por mucho que me pese). Así que lo han tenido que sacar de otra parte, ¿quién les estará proporcionando mis datos? Malditos...
Esta es la segunda vez que el cartero me trae una sorpresa gorda (la primera aquí). Y dicen que no hay dos sin tres, así que ya os contaré.
martes, julio 24, 2007
Lo que se queda en el tintero

No, este ancianito no es un clon de ese personaje de La guerra de las galaxias en el que estáis pensando ahora mismo. Este señor es Pief Panofsky, director fundador del Stanford Linear Accelerator Center (SLAC), al cual entrevisté mientras estaba ahí de prácticas, entrevista que hoy publica El País aquí.
lunes, julio 23, 2007
Oh, India...
Os dejo con algunas fotos del concierto (estaba llenísimo de indios, que creo que son mayoría en muchos pueblos de Silicon Valley).
Los bailarines de banghra (y el tipo del bombo)
Anoushka y su sitar (guapa hasta decir basta)
¿Y éste qué hacía? ¿Mirar el email?
Pues al parecer el tipo del email era importante...
¿Cómo estaba el parque? Abarrotao...
Con Pablo (¡tengo un amigo bloggero famoso!)
Parte de la Spanish mafia de la zona de la Bahía.jueves, julio 19, 2007
La nueva columna y el niño telepredicador
miércoles, julio 18, 2007
... pero esperaré hasta el matrimonio
domingo, julio 15, 2007
A mí me gusta el pipiriripipí...
Aprovechando que es verano y que, aunque entre semana esté haciendo prácticas, los fines de semana los tengo libres (¡qué gustazo!), ayer me fui con Irenka y Diego (UC Berkeley) + los Cecilios (UC Davis) + Justin de excursión a Napa, a catar vinos. La verdad es que yo no bebo vino (ya sé, ya sé...), pero aun así me apetecía la excursioncilla.El valle de Napa es la parte más conocida de la zona vitícola de California Norte. Además, me acabo de enterar, gracias a la Wikipedia, de que los creadores de Falcon Crest (¡mítica!) se inspiraron en estas tierras para los viñedos de la serie. Desafortunadamente, Napa se ha puesto demasiado de moda en los últimos años y ahora está a reventar de visitantes y muy cara, porque el turista estadounidense se gasta los dólares que es un primor. Pero la zona sigue siendo muy bonita y mis amigos muy majos, así que pasamos un gran día.
Los criminales del picnic. Cecilia e Irenka brindando a la salud de nuestra vecina cotilla.
El toque gore del día lo puso el pedazo de accidente que vimos a la vuelta (dos coches y una moto que había quedado como un acordeón). Justin dijo que esto debe ser el pan de cada día en la zona, y pese a ello no vimos ni a una sola patrulla haciendo controles de alcoholemia (influencia que deben tener las bodegas, parece ser: el interés económico triunfa sobre la seguridad vial, qué bien). Lo feliz que sería el bigotes si esto sucediera en España también.
martes, julio 10, 2007
Las prácticas de verano
domingo, julio 08, 2007
Los vigoréxicos
De los estadounidenses te explican que son la nación con mayor porcentaje de obesos mórbidos. Así que cuando llegué a Santa Cruz me quedé impresionada con lo deportista y fibrado que era todo quisqui. No sé exactamente a qué se debe tanta afición por el deporte, tal vez sea porque van en coche a todas partes y necesitan resarcirse de tanta inactividad (a mí en Barcelona me bastaba con ir andando a todas partes para mantenerme decentemente en forma). Pero sea por lo que sea, aquí todo dios surfea, corre, va en bici y practica un par de deportes más. jueves, julio 05, 2007
La cultura del despilfarro
Los malos
Elvira Lindo 01/07/2007
(...) Bien, pues toda esta confesión innecesaria venía a cuento de la vergüenza que pasé el día en que Al Gore apareció en la ceremonia de los Oscar. (...) este año el mundo de Hollywood encontró en Supergore la encarnación de la felicidad colectiva. Ellos parecían verlo como a Superman: al fin y al cabo, Gore es ese hombre encorsetado (como Clark Kent) al que uno se imagina poniéndose una capa y volando para destruir una fábrica que lanza emisiones de CO2 al espacio espacial. La ideología de Supergore, salvador de planetas, ha calado en el público por el optimismo de sus propuestas. Pero he aquí que otros escépticos redomados como yo están poniendo en duda que sea tan sencillo luchar contra Lex Luthor. Viviendo en América, uno se da cuenta de que la salvación del planeta es la última moda del catálogo de rebeldías posibles, pero, en la práctica, nadie se aplica el cuento. De ahí mi alegría, esta semana, cuando el periódico publicó una carta de Gustavo Duch Guillot, presidente de Veterinarios sin Fronteras, que a raíz de la visita de Gore a Barcelona celebraba que haya despertado conciencias, pero ponía en entredicho su fe en los agrocombustibles, que pueden acabar siendo tan contaminantes como el CO2. El amigo Duch decía algo que yo pensé la misma noche en la que veía a los emocionados actores aplaudiendo a su nuevo héroe: ¿qué pasaría si en vez de estar hablando de energías alternativas habláramos de quitaros parte de vuestros privilegios? No es sólo cosa de ricos, es algo aún más inherente a la cultura americana, el despilfarro. Un despilfarro del que nadie se da cuenta: los miles de envoltorios de plástico y papel que te dan al día en el supermercado y que llenarán esa misma noche camiones de reciclado; el espectáculo de la comida que se tira en grandes bolsas y que, paradoja, sacan a la calle trabajadores que vienen de países donde la gente muere de hambre; los tremendos 4×4 que han impuesto los fabricantes de coches y las petrolíferas; el agua que se gasta sin control; los aires acondicionados que se ponen ya en marzo en muchos edificios y que la gente contrarresta con calefacciones eléctricas; la idea de que el frío artificial es sinónimo de calidad de vida y de que el hall de un edificio que se precie ha de estar a quince grados máximo; el haber desterrado el transporte público de la mayoría de las ciudades y defender que lo más sostenible es vivir en urbanizaciones; la incapacidad de que los restaurantes entiendan que las porciones no tienen que rebosar el plato. (...) Todas estas cosas me asaltaron aquella noche en los Oscar. Mi tendencia Addams a desconfiar del arrobamiento de la masa por el líder. Miraba los rostros emocionados de mis actores favoritos y pensaba: y qué si os cambiaran la vida, si tuvierais que renunciar al avión privado que os lleva vestidos de hippies al Machu Picchu; y qué si tuvierais que modificar ese sistema mental que os lleva a pensar que todo consiste en que Supergore acabe con los malos. Y qué si los malos también fuerais vosotros."
Pues bien, las razones por las que me ha gustado:
