lunes, marzo 31, 2008

Tanto acumulado que decir...

Anda que no me he columpiado esta vez con el blog. Ahora se me han acumulado las cosas que explicar (por ejemplo, me va a llevar varios posts la descripción del viaje a Arizona). Pero antes que nada, hoy os pondré las fotos de la boda de Pruthvi, que fue muy bonita. Me avergüenza el confesar que poco os puedo explicar sobre los casamientos indios, porque no me enteré de la mayoría de los múltiples ritos de la ceremonia (aunque una prima del novio me explicó un par de cosillas, alma generosa). Desgraciadamente, no pude tirar demasiadas fotos, porque el fotógrafo "oficial" de la boda no paraba de regañarme, el muy pesado. Pero en las pocas fotografías que tengo veréis que el evento fue, como es de esperar en una boda india, súper colorido (yo era el único bicho raro que iba de negro, sudando la gota gorda bajo el sol de Los Angeles).

La ceremonia duró casi tres horas. Hubo muchos cánticos entonados por las señoras más mayores, que se lo estaban pasando pipa (los hombres, en general, ponían cara de circunstancias), muchas ofrendas al fuego de un pequeño altar central y una especie de juego de las sillas que la novia ganó y que, al parecer, significa que ella será la que mandará en el hogar. Por la noche hubo comida india fantástica y bailoteo bhangra, que no fotografié.
Indios falsos (por si no lo habíais notado)

Pruthvi y su primo. Los hombres de la familia del novio llevaban turbante rosa (al primo no le había dado tiempo de cambiarse), los de la novia, naranja.

¿Por qué ocultaba Tejas al novio con una sábana? Je ne sais pas.

Pruthvi le pone un collar a Neha.


Parte final de la boda. Los novios se dan de comer.

Las manos de ella. También llevaba los pies decorados con henna.

1 comentario:

MM de planetamurciano.tk dijo...

El novio no para de reirse a carcajadas; debía estar muy feliz.
Tiempo sin encontrarnos en directo, cosita mía.